La digitalización de la economía y la integración de la inteligencia artificial (IA) en la vida cotidiana han puesto en alerta a especialistas e instituciones bancarias ante el riesgo de marginar a los adultos mayores. Este sector poblacional, que constituye el 15 por ciento de los habitantes en México, enfrenta una transición forzosa hacia interfaces digitales que, a menudo, resultan hostiles y poco intuitivas.
Óscar Rosado Jiménez, presidente de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), advirtió sobre los peligros de esta tendencia: “Un riesgo es la gran tentación de querer resolver todo con la IA porque puede generar exclusión, no del público joven, sino de la población adulta mayor”.
Por su parte, Jorge Sánchez Tello, consultor sénior del sector financiero, señaló que la búsqueda de eficiencia y menores costos por parte de los bancos ha derivado en la eliminación de ventanillas y atención presencial. “Esta transición forzosa traslada el costo operativo y el riesgo de seguridad al eslabón más débil: un segmento poblacional que enfrenta interfaces hostiles y queda atrapado en una severa asimetría de información”, afirmó.
Vulnerabilidad ante el fraude digital
La falta de familiaridad con las aplicaciones y la dificultad para identificar comunicaciones fraudulentas han convertido a los adultos mayores en un blanco prioritario para la ciberdelincuencia. David González, investigador de seguridad informática de Eset, explicó que la IA ha sofisticado las estafas: “El mayor riesgo proviene del uso de la IA por parte de los criminales. Gracias a estas herramientas, las estafas son cada vez más convincentes. Ya existen casos de clonación de voz; los delincuentes pueden imitar la voz de algún familiar para solicitar dinero, generar mensajes sin errores ortográficos, crear videos falsos y hasta simular recomendaciones de inversiones que parecen muy creíbles”.
Gastón Huerta, director de prevención de fraudes en Banamex, coincidió en que este segmento requiere atención especial: “Los adultos mayores son uno de los segmentos que merece mayor atención en materia de prevención del fraude. Los delincuentes buscan aprovecharse de la confianza, la buena fe y, en ocasiones, del desconocimiento de las nuevas modalidades de engaño para intentar obtener información confidencial o inducir operaciones fraudulentas”.
El dilema de la banca digital
Instituciones como Banco Plata y Revolut han reconocido que la digitalización total conlleva el riesgo de exclusión si no se consideran la diversidad funcional y de edad. Ante este panorama, Banamex apuesta por un modelo híbrido. Pedro Freixas, director de banca digital y pagos de la institución, precisó: “Funciona mejor cuando está acompañada de toque humano. Por ello, combinamos nuestras capacidades digitales con la atención personalizada que brindan nuestros ejecutivos en sucursales”.
Para usuarios como Irene Velázquez, de 60 años, la desconfianza persiste a pesar de utilizar la banca móvil desde 2019. “No me gusta que los bancos usen la IA; desconozco realmente qué utilidad tiene, pero no me da confianza”, expresó.


