BELGRADO, Serbia. — El cuerpo de Ratko Mladic, excomandante del ejército serbobosnio fallecido la semana pasada en La Haya mientras cumplía una cadena perpetua por genocidio y crímenes de guerra, ha llegado a territorio serbio. El féretro, cubierto con la bandera nacional, fue trasladado por miembros de las Fuerzas Armadas de Serbia desde el aeropuerto hasta la Academia Médica Militar para realizarle una autopsia, en medio de muestras de apoyo de ciudadanos que exhibieron pancartas con mensajes como "Gracias, general" y "Los héroes nunca mueren".
Ratko Mladic fue sentenciado en 2017 por el Tribunal Penal Internacional para la ex-Yugoslavia debido a su responsabilidad en el genocidio de Srebrenica, donde fueron asesinados más de 8,000 hombres y adolescentes musulmanes, además del asedio de Sarajevo entre 1992 y 1995 y la creación de campos de detención para civiles. Aunque el ministro de Justicia, Nenad Vujic, había sugerido que el funeral contaría con honores de Estado, el presidente Aleksandar Vucic ha declarado que la decisión final recaerá en la familia del fallecido.
La situación ha generado una fuerte reacción internacional. Marta Kos, comisaria europea de Ampliación, advirtió que "la glorificación de criminales de guerra es contraria a los valores europeos" y no tiene cabida en países que aspiran a la Unión Europea. Por su parte, Jasmina Lazovic, directora ejecutiva del Centro de Derecho Humanitario de Belgrado, recordó que, bajo la Ley de las Fuerzas Armadas de Serbia, cualquier persona condenada a más de un año de prisión pierde su rango y privilegios, por lo que un funeral con honores estatales constituiría una "violación directa de las leyes de este país".
Mientras tanto, el presidente Vucic ha defendido su postura acusando a Occidente y al Tribunal de La Haya de parcialidad en la impartición de justicia. Se espera que el sepelio se lleve a cabo este lunes en la capital serbia, con una asistencia estimada de decenas de miles de personas según cálculos de los organismos de seguridad.


