El pasado 13 de abril, el ámbito de las matemáticas experimentó un hito significativo cuando la inteligencia artificial resolvió el problema 1196 de Erdős, un enigma que había resistido los esfuerzos de los expertos durante décadas. El hallazgo fue posible gracias a un aficionado a las matemáticas que utilizó un modelo de IA, identificado como GPT-5.4 Pro, para procesar el desafío.
Jared Duker Lichtman, matemático de la Universidad de Stanford, quien dedicó siete años de su carrera a investigar este problema, recibió la noticia a través de un correo electrónico. Tras revisar los resultados generados por la máquina, Lichtman confirmó la validez del razonamiento. "Después de quizás una hora de leer y revisar el resultado en bruto que había producido la IA, me quedó muy claro que era correcto y que la idea era muy buena", señaló el académico.
El responsable de la consulta fue Liam Price, un joven británico de 23 años sin título universitario en matemáticas. Price explicó que utilizó un "prompt ingenioso" y permitió que la IA procesara la información durante aproximadamente 80 minutos. Posteriormente, utilizó otra versión del modelo para verificar la lógica, la cual no encontró errores en el razonamiento.
El problema 1196 de Erdős, relacionado con los conjuntos primitivos, presentaba una complejidad que había pasado desapercibida en la literatura matemática durante años. Según Lichtman, la IA no solo resolvió este caso específico, sino que aportó un método novedoso aplicable a otras cuestiones relacionadas. "Creo que hemos llegado al punto en el que la IA puede aportar ideas e intuiciones, como lo haría un colega de confianza", afirmó el investigador.
Este avance se suma a una serie de logros recientes en el campo. Apenas unas semanas después del hallazgo de Price, un modelo de OpenAI refutó una conjetura de Erdős que permanecía sin resolver desde hace casi 80 años. Asimismo, el 1° de agosto, la compañía anunció diez avances adicionales en problemas matemáticos de larga data, contando con la colaboración de matemáticos humanos para la formalización de los resultados.


