ZAPOPAN, Jal. — Ante las constantes denuncias presentadas por los habitantes de la comunidad de Huaxtla y diversas localidades aledañas a la Barranca del Río Santiago, el municipio de Zapopan ha confirmado que acatará las recomendaciones emitidas por la Procuraduría Estatal de Protección al Ambiente (Proepa). Las quejas ciudadanas se han centrado en el impacto ambiental derivado de las condiciones actuales del relleno sanitario Picachos, señalando afectaciones directas en el río Milpillas y las cascadas de Huaxtla.
El plan de acción municipal contempla un reforzamiento integral en el manejo de tres elementos críticos para la operación del sitio: los lixiviados, las aguas pluviales y el biogás. Con estas medidas, las autoridades buscan mitigar los riesgos de contaminación y mejorar la gestión operativa del relleno, atendiendo así los requerimientos técnicos establecidos por la autoridad ambiental estatal tras las inspecciones realizadas en la zona.

