SHANGHÁI, China. — El automovilismo vivió momentos de tensión durante el campeonato GT de China, cuando un choque múltiple involucró a tres vehículos y dejó al británico Ollie Millroy atrapado en su Ferrari en llamas. Ante la ausencia inicial de equipos de emergencia, el piloto neerlandés Loek Hartog, de 23 años, detuvo su marcha para auxiliar a su competidor.
Millroy, de 36 años, relató a través de Instagram que su supervivencia se debe exclusivamente a la valentía de Hartog. "Loek Hartog se detuvo de inmediato, sin ningún comisario de pista ni bombero a la vista, y arriesgó su propia vida para sacarme del coche", detalló el británico. El rescate incluyó el uso de un extintor por parte de Hartog para contener el fuego que envolvía el habitáculo.
Como consecuencia del impacto, Millroy sufrió múltiples fracturas, incluyendo cinco costillas, una clavícula, una mano y un dedo, además de una contusión pulmonar. Por su parte, Hartog, quien visitó a su colega en el hospital, restó importancia a su acción al señalar: "Lo que yo hice no es lo importante. Estoy seguro de que mucha gente habría reaccionado exactamente de la misma manera en mi lugar", aunque admitió que la situación fue aterradora.
Tras el incidente, la escudería AAI Motorsport anunció su retiro definitivo de las competencias organizadas por el China GT, citando fallas críticas en los protocolos de seguridad. El equipo denunció que el vehículo ardió durante más de un minuto sin que se observaran operaciones de rescate o lucha contra incendios en el tiempo adecuado.
En respuesta, la organización del China GT Championship emitió un comunicado en la plataforma Weibo ofreciendo disculpas por el accidente y la angustia generada. Los organizadores se comprometieron a realizar una investigación exhaustiva sobre el suceso y expresaron su gratitud hacia Hartog por su rápida intervención.


