TEPIC, Nay. — En medio de la controversia política, Jasmine Bugarín ha salido al paso para defender su nombramiento, asegurando categóricamente que es mexicana por nacimiento. La funcionaria subrayó que, para cumplir con sus responsabilidades, realizó la renuncia formal a cualquier otra lealtad ante la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE).
El posicionamiento de Bugarín fue respaldado por los grupos parlamentarios de Morena y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), quienes han validado su perfil y el proceso de designación. Los partidos aliados sostienen que no existe impedimento legal alguno para que Bugarín desempeñe sus funciones, desestimando las dudas que habían surgido en torno a su situación jurídica y nacionalidad.

