AGUASCALIENTES, Ags. — Daysi y su familia, quienes llegaron a México en 2020 huyendo de la violencia y la precariedad económica en Honduras, han logrado establecerse en Aguascalientes tras seis años de esfuerzos. Su proceso de integración ha sido posible gracias al acompañamiento de la Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), a través de su Programa de Integración Local (PIL).
Esta familia forma parte de un grupo de más de 54 mil personas que han sido reubicadas desde estados del sur hacia el centro o norte del país mediante esta estrategia, la cual se implementa desde 2016 para facilitar el acceso al empleo, educación, salud, vivienda e inclusión financiera.
En entrevista, Daysi relató que su travesía comenzó al llegar a Chiapas junto a sus hijos, que en ese entonces tenían 14 y siete años de edad. Tras iniciar su proceso de refugio, su prioridad fue encontrar un entorno seguro para el desarrollo académico de sus hijos. Aunque inicialmente se consideró su traslado a San Luis Potosí, la pandemia de COVID-19 obligó a cambiar el destino hacia Aguascalientes.
La inserción laboral de Daysi no estuvo exenta de retos. Tras trabajar en diversos talleres de costura con salarios bajos y enfrentar episodios de discriminación en una empresa formal, finalmente logró estabilidad. Actualmente, labora en una compañía del sector automotriz en el área de empaque, donde cuenta con prestaciones de ley y cotiza ante el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit).
“Siempre orando a Dios por encontrar una empresa que me diera seguro médico para mi familia”, compartió Daysi sobre su búsqueda de mejores condiciones. Actualmente, sus hijos continúan sus estudios, destacando que el mayor cursa la carrera de mecatrónica en la universidad.
