La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha hecho un llamado formal para sustituir el mapa mundial predominante, bajo la resolución denominada "Corregir el mapa". El objetivo es mitigar las discrepancias de escala del mapa de Mercator, en el cual el continente africano aparece erróneamente con un tamaño similar al de Groenlandia, cuando en realidad es aproximadamente 14 veces más grande. Para ello, la ONU ha adoptado la proyección Equal Earth (Tierra Equitativa), un modelo desarrollado en 2018 que busca representar las masas continentales con mayor fidelidad.
El mapa de Mercator, creado en 1569 por el cartógrafo flamenco Gerardus Mercator, fue diseñado originalmente como una herramienta vital para la navegación oceánica. Según el profesor James Cheshire del University College de Londres, el propósito era que una línea recta trazada en el mapa coincidiera con una trayectoria de brújula en la realidad. Sin embargo, para lograr esto en una superficie plana, Mercator debió ensanchar las líneas de la cuadrícula hacia los polos, lo que provoca que los países cercanos al ecuador parezcan más pequeños y los cercanos a los polos aparezcan alargados.
Críticos y expertos, como el geógrafo keniano Kioko Muendo, señalan que esta distorsión tiene implicaciones psicológicas y políticas, al restar importancia implícita a regiones como África. Por su parte, el mapa de Peters, diseñado por el historiador alemán Arno Peters en la década de 1970 basándose en el trabajo de James Gall de 1855, intentó corregir la escala pero a costa de deformar gravemente las formas de los continentes, haciendo que países como Rusia parezcan mucho más pequeños.
Aunque la proyección Equal Earth, adoptada previamente por la Unión Africana en febrero, ofrece una representación más equitativa, los expertos advierten que ninguna proyección bidimensional es perfecta. "Se puede conservar el área, o la forma, o la distancia y la dirección, pero no todo a la vez a la perfección", explica Cheshire. Otras alternativas, como la proyección azimutal equidistante utilizada en el logotipo de la ONU, centran el mundo en el Polo Norte para evitar sesgos de prominencia, pero también sufren de distorsiones significativas en las zonas alejadas del centro.


