GUASAVE, Sin. — Las familias residentes del campo pesquero El Caracol, en el municipio de Guasave, Sinaloa, atraviesan una situación de vulnerabilidad extrema debido al incremento del nivel del mar, derivado de los recientes fenómenos meteorológicos que han azotado la costa sinaloense. Ante la entrada del agua del océano Pacífico a sus viviendas, los pobladores han solicitado la intervención inmediata de las autoridades municipales y estatales para mitigar las pérdidas materiales y proteger su salud.
Adelaida Montoya, una de las habitantes afectadas, describió la angustia que vive la comunidad ante el avance constante del agua. Según su testimonio, las casas situadas en la periferia de la localidad son las más vulnerables, con niveles de inundación que impiden a las familias rescatar sus enseres domésticos.
La crisis se ha visto agravada por deficiencias en la respuesta oficial. Los residentes denunciaron que la entrega de despensas ha sido desorganizada y carece de un censo adecuado, lo que ha provocado tensiones y dejado sin apoyo a los hogares con mayores daños. A esto se suma una emergencia sanitaria: el servicio de recolección de basura ha estado suspendido por más de 15 días, provocando la acumulación de desechos en calles y esquinas que son arrastrados por la marea. Esta situación, aunada al colapso del drenaje, ha generado un foco de infección inminente en la zona.
Con los pronósticos meteorológicos indicando que el nivel del mar continuará elevándose en las próximas horas, decenas de familias permanecen en la incertidumbre, temiendo por la pérdida total de su patrimonio y su integridad física.