GUADALAJARA, Jal. — La metrópoli jalisciense atraviesa una crisis de contaminación auditiva que pone en riesgo la salud de sus habitantes. De acuerdo con reportes detectados este lunes 28 de septiembre de 2026, diversos puntos críticos de la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG) han registrado niveles de ruido que alcanzan los 100 decibeles, superando significativamente los umbrales recomendados para el bienestar humano.
El fenómeno es impulsado principalmente por el tráfico vehicular constante, el tránsito de motocicletas, la ejecución de obras públicas, así como por las condiciones en espacios laborales y diversas actividades recreativas. En estos entornos, es común encontrar niveles que oscilan entre los 80 y 90 decibeles de manera recurrente.
Especialistas advierten que la falta de un sistema de monitoreo permanente en la ciudad impide dimensionar con precisión el impacto real de esta problemática. Actualmente, la ausencia de una estrategia integral contra el ruido agrava los riesgos, los cuales no se limitan únicamente a daños en el sistema auditivo, sino que se extienden a complicaciones de salud derivadas de la exposición prolongada a la contaminación acústica en entornos laborales y recreativos.

