El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, ha declarado oficialmente el fin del acuerdo informal que mantenía con Rusia para evitar ataques contra instalaciones energéticas. Durante una entrevista con el diario Financial Times realizada en el marco de su visita al Reino Unido, el mandatario fue tajante: "La prohibición se levanta. Se acabó".
Esta decisión responde a la persistencia de los ataques rusos contra la infraestructura civil ucraniana, los cuales han dejado a cientos de miles de ciudadanos sin suministro eléctrico recientemente. Zelenski señaló que Ucrania se vio sorprendida esta semana por una ofensiva de drones y misiles sin haber recibido alertas previas por parte de Estados Unidos, a pesar de los compromisos previos.
El líder ucraniano expresó su descontento con la gestión de la administración de Donald Trump, denunciando una reducción en el apoyo estadounidense. Según Zelenski, Kiev fue advertido de que perdería el acceso a información de inteligencia si no respetaba el alto el fuego energético. Asimismo, el presidente ucraniano señaló problemas en el acceso al sistema satelital Starlink, rechazando que se tratara de fallos técnicos y sugiriendo una motivación política detrás de las restricciones, aunque Elon Musk ha negado cualquier responsabilidad de su empresa en este asunto.
Zelenski dejó abierta la posibilidad de retomar la tregua únicamente si Washington garantiza el suministro de sistemas de defensa aérea adicionales, específicamente interceptores Patriot, para salvaguardar a la población civil.
La tensión se agrava tras la decisión de Trump de levantar sanciones al petróleo ruso y anunciar la compra de grandes volúmenes de diésel a Rusia. Esta medida, que según analistas podría fortalecer los ingresos de Vladímir Putin, ha sido objeto de críticas por parte de aliados de la OTAN. La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, calificó la acción de arriesgada, advirtiendo que podría prolongar el conflicto en lugar de facilitar una resolución.


