El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, expresó este sábado 17 de octubre de 2026 su profundo malestar ante la decisión del mandatario estadounidense, Donald Trump, de firmar una orden ejecutiva que suspende temporalmente la aplicación de un paquete de sanciones contra Rusia, bajo el argumento de proteger el "interés nacional".
"En un momento en que Rusia ha lanzado un ataque tan masivo contra nuestro sector energético, lamentablemente, en Estados Unidos se ha tomado la decisión de ignorar por completo la Ley Lindsey Graham, que debía ejercer una presión verdaderamente eficaz sobre Rusia para poner fin a esta guerra", manifestó Zelenski a través de sus redes sociales. El mandatario ucraniano advirtió que prescindir de estas sanciones y relajar la presión sobre el agresor "no sirve más que para animarlo a seguir atacando".
La normativa en cuestión, denominada Ley Lindsey Graham en honor al fallecido senador republicano, buscaba endurecer las restricciones contra la economía rusa para limitar la capacidad financiera de su maquinaria bélica. Zelenski enfatizó que dicha ley "podría haber sido de gran ayuda" y subrayó la importancia de que se aplique con rigor.
Por su parte, Moscú recibió la noticia con optimismo. Kirill Dmitriev, emisario de Vladimir Putin y quien ha mantenido conversaciones con los representantes estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner, calificó la suspensión de la ley como un "momento importante y realmente histórico". Según Dmitriev, la implementación de la Ley Graham habría causado "un serio daño en primer lugar, y ante todo, a la economía de Estados Unidos y a los mercados globales".
Esta rectificación por parte de la administración Trump ocurre tras alcanzar un acuerdo con Putin para que Rusia suministre diésel a los mercados estadounidense y mundial, buscando mitigar el descontento popular por el alza en los precios de los carburantes. Este contexto es crítico para Trump, quien enfrenta las elecciones de medio mandato del 3 de noviembre, donde se juega la mayoría republicana en el Congreso, en un escenario marcado por la guerra con Irán iniciada en febrero por los ejércitos de Estados Unidos e Israel.


