CIUDAD DE MÉXICO, CDMX. — Los invernaderos de San Gregorio Atlapulco se encuentran actualmente cubiertos de un intenso color naranja, marcando el inicio de una de las temporadas más significativas para los productores de Xochimilco: el Día de Muertos. Detrás de cada ramo y maceta se encuentra el esfuerzo de más de mil 500 familias dedicadas al cultivo y comercialización de esta flor emblemática en el sur de la capital.
Gisela Osornio Silva, titular de la oficina de representación de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural federal en la Ciudad de México, informó que para esta temporada, que concluirá el próximo 4 de noviembre, se estima una producción de 2.6 millones de macetas y 27 mil gruesas de flor de corte. Se proyecta que la comercialización de estas flores, producidas en un 80 por ciento en las alcaldías Xochimilco y Tláhuac, genere una derrama económica de 49 millones de pesos. Respecto a los precios, la funcionaria señaló que estos fluctúan conforme a la ley de la oferta y la demanda.
Entre los productores destaca Mauro Chávez, un pionero en la transición hacia cultivos orgánicos, biodinámicos y gourmet. Chávez relató que hace 20 años se capacitó en Europa, donde aprendió técnicas que evitan la contaminación. Posteriormente, influenciado por la florifagia y la cocina mediterránea, comenzó a producir flores gourmet, logrando proveer a hoteles y restaurantes, además de realizar exportaciones a la Riviera Maya. El costo de sus plantas varía según el tamaño, oscilando entre los 13 y los 80 pesos.
Por su parte, la chef Araceli Ramírez Cruz destacó las propiedades culinarias de la flor, señalando que es rica en antioxidantes, vitamina C y betacarotenos, además de funcionar como digestivo. La especialista mencionó que la planta es utilizada en la preparación de postres, sopas y diversas bebidas.

