PUEBLA, Pue. — Volkswagen de México y el Sindicato Independiente de Trabajadores de la Industria Automotriz Volkswagen (SITIAVW) lograron un acuerdo contractual que contempla un incremento global del 13.16% con una vigencia de 24 meses, tras ratificar el convenio este 2 de octubre. Este pacto surge luego de que, el pasado 11 de septiembre, los trabajadores rechazaran una propuesta inicial del 4.30% de incremento directo al salario, con un 73% de votos en contra de los 5,925 participantes.
El proceso de negociación se desarrolló en un entorno de presión industrial. La planta de Puebla enfrenta la eliminación indefinida de uno de sus tres turnos en el segmento de producción del Jetta y el Tiguan, debido a las condiciones del mercado norteamericano. Según datos del Inegi, de las 223,559 unidades producidas en el primer semestre de 2026, el 50.75% se destinó a Estados Unidos, mercado afectado por nuevos aranceles que impactan la competitividad de los vehículos fabricados en México. En particular, el modelo Jetta registró una caída del 14.8% en sus ventas en EE. UU. durante dicho periodo, pasando de 32,306 a 27,514 unidades.
Adicionalmente, la planta enfrenta problemas de suministro que han derivado en un paro productivo para el modelo Taos, programado del 5 al 9 de octubre de 2026. Durante este periodo, los turnos 1 y 2 del segmento no laborarán, aplicando esquemas de vacaciones o el modelo de kurzarbeit para quienes no cuenten con saldo vacacional.
Stephan Meier, vicepresidente ejecutivo de Recursos Humanos y Organización de Volkswagen de México, calificó el acuerdo como el “máximo esfuerzo viable” y señaló que su aprobación enviaría una señal positiva al consorcio global, que actualmente ejecuta el Plan Futuro 2030 para reducir costos y complejidad en su cartera de modelos. El convenio aún debe ser sometido a una segunda votación por parte de los trabajadores para su ratificación definitiva.

