CIUDAD DE MÉXICO — Valentín Díez Morodo, nacido en la capital del país el 1 de junio de 1940, ha consolidado una trayectoria que trasciende las canchas. Egresado de Administración de Empresas por la Universidad Iberoamericana y con posgrados en la Universidad de Michigan, su peso en el sector empresarial mexicano es notable: preside el Grupo Nevadi Internacional, el Club Deportivo Toluca, el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) y el Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior, Inversión y Tecnología (COMCE).
Su influencia se extiende a consejos de administración de firmas como Grupo Aeroméxico, Kimberly Clark de México, Grupo Desc y Zara México, además de ser miembro del Consejo Mexicano de Negocios. Esta solidez corporativa tiene sus raíces en la historia de su padre, Nemesio Díez Riega, quien emigró de España a México a los 14 años y, tras fundar Casa Díez, S.A., asumió en 1945 la dirección de la distribuidora de Grupo Modelo en Toluca, impulsando iniciativas icónicas como la Caravana Corona.
La relación familiar con el Club Deportivo Toluca, fundado el 12 de febrero de 1917, se formalizó en 1959 cuando Nemesio asumió la presidencia honoraria. Tras su fallecimiento en el año 2000, Valentín tomó las riendas del club, que bajo su gestión y la historia familiar ha acumulado 12 campeonatos de Liga, además de diversos títulos en Copa MX, Campeón de Campeones, Concacaf y Leagues Cup.
El compromiso de la familia con la institución quedó patente en la modernización del Estadio Nemesio Díez. Con una inversión final de 1,500 millones de pesos —superando el presupuesto inicial de 900 millones—, la directiva optó por renovar el inmueble histórico en lugar de construir uno nuevo. La obra incluyó la demolición y reconstrucción de la grada de sol con 280 toneladas de acero, la adición de 69 palcos con precios de entre 1 y 3.5 millones de pesos, y la mejora de instalaciones clave, culminando con la reinauguración en la jornada dos del Clausura 2017 ante el América.

