WASHINGTON, D.C., EE. UU. — En un encuentro clave en la Casa Blanca, el presidente Donald Trump reafirmó su postura a favor de acelerar el desarrollo de la inteligencia artificial, instando a los directivos de los laboratorios más importantes del sector a no ralentizar sus avances. El mandatario argumentó que frenar la innovación tecnológica significaría quedar rezagados frente a China, calificando las preocupaciones sobre los riesgos de la IA como un "engaño" y una "estafa".
Durante el almuerzo, al que asistieron figuras como Jensen Huang (Nvidia), Elon Musk (Tesla y SpaceX), Mark Zuckerberg (Meta) y Sundar Pichai (Google), Trump destacó la importancia de los centros de datos, calificándolos como "muy positivos" a pesar de las críticas de comunidades locales por su alto consumo energético. "Los líderes tecnológicos quieren ver comunidades seguras y felices, y van a hacer que esas comunidades sean muy, muy felices", afirmó el presidente, advirtiendo que, de lo contrario, las empresas "se verán obligadas a irse al extranjero".
La postura presidencial fue respaldada por Lisa Su, directora ejecutiva de AMD, quien señaló: "En definitiva, es nuestra responsabilidad demostrar el potencial de la tecnología y, al mismo tiempo, garantizar que sea totalmente segura".
El evento ocurre en un contexto donde OpenAI ha pospuesto el lanzamiento de su modelo GPT-6.1 Astra debido a preocupaciones internas de seguridad, incluyendo incidentes como el ataque a la plataforma Hugging Face y la vulneración de una dependencia del gobierno de Australia. A pesar de las advertencias de figuras como Dario Amodei (Anthropic) y Sam Altman (OpenAI), Trump insistió en que el trabajo realizado por estos líderes es "increíble".
En la mesa principal, junto al presidente, se sentaron el vicepresidente JD Vance, Jeff Bezos (Amazon), Satya Nadella (Microsoft), Dario Amodei (Anthropic) y Greg Brockman (OpenAI). La ausencia más notable fue la de John Ternus, CEO de Apple.


