El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó este sábado 10 de octubre de 2026 una dura crítica contra su homólogo ucraniano, Volodimir Zelenski, responsabilizándolo de generar inestabilidad en los mercados energéticos globales debido a los bombardeos ucranianos contra refinerías de diésel en territorio ruso. Según Trump, estas acciones afectan directamente a los agricultores y ganaderos estadounidenses, dado que Rusia es un proveedor clave de este combustible a nivel mundial.
"Le dijimos 'puedes hacer lo que quieras con Rusia, pero no ataques las refinerías', porque ese es un problema mundial que él está causando", afirmó el mandatario republicano, quien además sostuvo que el conflicto en Ucrania "comenzó debido a la incompetencia". Trump añadió que, a su juicio, Ucrania ya ha perdido el 30 por ciento de su territorio y sugirió que "ha llegado el momento de que Ucrania tenga un nuevo presidente" capaz de alcanzar acuerdos para finalizar la guerra.
Las declaraciones de Trump fueron respaldadas por Kiril Dmitriev, emisario ruso para la cooperación económica con Estados Unidos, quien a través de la red social X celebró que el presidente estadounidense se sume a quienes buscan un liderazgo "centrado en la paz".
Por su parte, el presidente Zelenski, quien no puede convocar elecciones debido a las restricciones constitucionales vigentes durante el estado de guerra, había calificado previamente como "injusto" e "impropio de un aliado" el acuerdo entre Trump y Putin que permite a Rusia abastecer de diésel a Estados Unidos. Ante los comentarios de Trump, el ministro de Exteriores ucraniano, Andriy Sibiga, defendió la gestión de Zelenski, señalando que "cuenta con el apoyo del pueblo ucraniano" y que las críticas externas solo confirman que está "haciendo bien su trabajo". En la misma línea, el primer ministro del Reino Unido, Andy Burnham, manifestó su "completa solidaridad" con el mandatario ucraniano.


