Una tragedia sin nombres
La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) confirmó este domingo 11 de octubre de 2026 que el saldo de víctimas mortales por el naufragio ocurrido frente a las costas de Yibuti ha ascendido a 139 personas. Entre los fallecidos se encuentran al menos 15 niños. Un detalle desgarrador revelado por Alexandre Coissac, jefe de la misión de la OIM en Yibuti, es que las autoridades locales, ante la magnitud de la emergencia, se vieron desbordadas por la llegada masiva de cuerpos, lo que obligó a inhumar a las víctimas en fosas comunes sin identificación, una situación que Coissac describió como similar a un escenario de guerra.
El funcionario aclaró que la cifra oficial de 139 fallecidos solo contabiliza a quienes fueron enterrados por las autoridades. Otros cuerpos fueron sepultados por los propios migrantes, por lo que el conteo oficial no se actualizará hasta que las autoridades logren verificar dichos restos. "Todos tienen una madre, un padre, y quizá nunca sepamos qué pasó", lamentó Coissac.
El siniestro y la atención a sobrevivientes
El naufragio ocurrió entre la noche del 8 y la mañana del 9 de octubre cerca de la localidad costera de Guhere, en la región de Obock. La embarcación, que transportaba a 305 personas —en su mayoría de origen etíope— con destino a Yemen, volcó poco después de zarpar debido a una sobrecarga crítica. Un total de 82 personas lograron sobrevivir al percance.
Actualmente, los sobrevivientes se encuentran en el centro de rescate de la OIM en Obock, donde reciben asistencia médica por complicaciones derivadas de la ingesta de agua de mar, además de apoyo psicológico. Según reportes de la misión, los sobrevivientes se encuentran en estado de shock, y aunque algunos ya han podido contactar a sus familias para notificarles que están a salvo, otros enfrentan la confirmación de la muerte de sus seres queridos en el mismo accidente.
La peligrosa "ruta oriental"
La OIM advirtió que esta tragedia es un recordatorio de los riesgos extremos que enfrentan los migrantes en la "ruta oriental", donde miles de personas del Cuerno de África intentan cruzar el estrecho de Bab al Mandeb. Factores como la pobreza, la inseguridad y el cambio climático impulsan este flujo migratorio, a pesar de la inestabilidad en Medio Oriente.
La organización subrayó que los peligros persisten incluso tras la travesía, pues quienes logran llegar a Yemen se enfrentan a violencia, detenciones arbitrarias, explotación y trata de personas. De acuerdo con el Proyecto Migrantes Desaparecidos de la OIM, durante 2025 más de 900 personas fallecieron o desaparecieron en esta ruta, mientras que el número de viajeros aumentó un 18 por ciento.


