El pasado domingo 18 de octubre de 2026, una tragedia enlutó las celebraciones religiosas en el centro de India. Un camión, que circulaba con exceso de carga, perdió el control y arrolló a un grupo de fieles que se encontraban congregados en un templo ubicado en Gwalior, dentro del estado de Madhya Pradesh. Fuentes de un hospital local, citadas por la agencia Press Trust of India (PTI), confirmaron el fallecimiento de 13 personas a causa del impacto.
Ante el suceso, la presidenta de India, Droupadi Murmu, se pronunció a través de redes sociales: "Expreso mis profundas condolencias a las familias dolientes y rezo por la rápida recuperación de los heridos".
Este incidente ocurre en un contexto de alta siniestralidad vial en el país más poblado del mundo, que cuenta con 1.400 millones de habitantes. Según datos del Ministerio de Carreteras, durante 2025 se registraron más de 183.000 muertes en accidentes de tránsito, atribuidas frecuentemente a la infraestructura deficiente, el mantenimiento inadecuado de los vehículos y la fatiga de los conductores.
Adicionalmente, el país enfrenta otra emergencia tras una estampida ocurrida el sábado por la noche durante las celebraciones del Durga Puja en Calcuta, Bengala Occidental. En dicho evento, al menos 19 personas perdieron la vida y decenas resultaron heridas. La policía local ha detenido a siete personas vinculadas a la organización y seguridad del recinto, incluyendo al secretario y al vicepresidente del comité organizador, así como a responsables de control de acceso y personal de seguridad privada.


