NORTHAMPTON, Reino Unido — En el mundo del automovilismo de alta velocidad, donde los vehículos superan los 480 km/h en apenas cuatro segundos, una disciplina destaca por su inusual igualdad de género: las carreras de aceleración o drag racing. En la categoría reina, el Top Fuel, las mujeres no solo compiten, sino que derrotan frecuentemente a los hombres en la lucha por los títulos principales.
La piloto sueca Susanne Callin, bicampeona europea de Top Fuel en 2025 y 2026, describe la experiencia como "salir disparada de un cañón". Los pilotos de esta categoría soportan fuerzas de aceleración superiores a las que experimenta un astronauta durante un despegue espacial. Según la organización More Than Equal, mientras que las mujeres representan apenas el 4% de los pilotos de élite en el automovilismo general, en el Top Fuel llegaron a constituir el 20% de los competidores esta temporada en EE. UU. y Europa.
El éxito femenino en esta disciplina tiene raíces históricas con figuras como Shirley Muldowney, la primera mujer en obtener una licencia de Top Fuel y ganadora de los campeonatos de la National Hot Rod Association (NHRA) en 1977, 1980 y 1982. En la actualidad, la tendencia se mantiene: en septiembre pasado, Callin conquistó su segundo título europeo consecutivo en la pista de Santa Pod, cerca de Northampton, marcando la cuarta victoria consecutiva de una mujer en dicho campeonato. En Estados Unidos, la estadounidense Brittany Force, poseedora del récord mundial de velocidad hasta hace poco, se coronó campeona nacional de la NHRA en 2017 y 2022.
Fran Longstaff, directora de innovación de More Than Equal, señala que la igualdad en este deporte no responde a factores biológicos, sino a una "continua presencia de referentes femeninos visibles", una estructura de base accesible y una cultura familiar colaborativa. A diferencia de otras categorías como la Fórmula 1, donde las mujeres enfrentan barreras sistémicas y hostilidad, pilotos como Callin aseguran nunca haberse sentido menospreciadas por su género.
La seguridad es un pilar fundamental en este deporte, especialmente tras los accidentes mortales registrados en 2004 y 2008, que llevaron a reforzar los protocolos y reducir la longitud de las carreras. A pesar de los riesgos, la disciplina sigue atrayendo a nuevas generaciones, incluyendo a pilotos como la suiza Jndia Erbacher y la india Uvashri Kannadasan Balajeyanthi, quienes continúan rompiendo estereotipos en sus respectivas regiones.


