TAIPÉI, Taiwán — En el marco de la celebración del 115.º aniversario del derrocamiento de la dinastía Qing y la fundación de la República de China, el presidente Lai Ching-te reafirmó este sábado 10 de octubre de 2026 la postura defensiva de la isla. Ante miles de asistentes y diplomáticos extranjeros reunidos frente a la Oficina Presidencial, el mandatario enfatizó que el aumento en la inversión militar no busca la provocación, sino la disuasión.
"Nuestro objetivo al aumentar la inversión en defensa nacional no es provocar, sino disuadir la guerra", declaró Lai durante su discurso oficial. Esta estrategia responde a la constante amenaza de China, que sostiene reclamos territoriales sobre la isla y no ha descartado el uso de la fuerza para lograr su control.
Para el año 2027, el gobierno ha destinado una cifra récord de 1,1 billones de nuevos dólares taiwaneses, equivalentes a 34.500 millones de dólares estadounidenses, lo que representa más del 3% del Producto Interno Bruto (PIB) de la nación. Con este incremento, Taiwán busca fortalecer sus capacidades defensivas y demostrar a su aliado, Estados Unidos, su compromiso con la seguridad propia.
La jornada estuvo marcada por un desfile militar y exhibiciones aéreas, donde aviones de combate y helicópteros Chinook sobrevolaron la capital portando banderas nacionales. La tensión actual entre ambas naciones tiene sus raíces históricas en la guerra civil que culminó en 1949, cuando las fuerzas nacionalistas de Chiang Kai-shek se refugiaron en la isla tras ser derrotadas por los combatientes comunistas liderados por Mao Zedong.


