CIUDAD DE MÉXICO. — Durante la XI Convención de la Asociación Mexicana de Sofipos (AMS), Marlene Garayzar, presidenta del organismo, destacó que el sector está listo para trascender su rol actual, centrado principalmente en la emisión de tarjetas, para incursionar de lleno en la adquirencia y el rol de agregadores. Este movimiento busca capitalizar la presencia que estas instituciones ya tienen en segmentos de la población históricamente desatendidos por la banca tradicional, donde el efectivo sigue siendo el método de pago predominante.
El Banco de México (Banxico) y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) trabajan actualmente en una actualización regulatoria de las redes de medios de disposición. El objetivo central es fomentar la competencia y reducir las barreras de entrada. Como parte de esta estrategia, las autoridades proponen una reducción gradual de las cuotas de intercambio en un periodo de tres años. Actualmente, estas cuotas promedian 0.45% en débito y 1.35% en crédito, y con las nuevas reglas, los límites convergerían hacia 0.30% y 1%, respectivamente.
Ángel Cabrera, presidente de la CNBV, subrayó que la medida busca que pequeños comercios y personas físicas con actividad empresarial encuentren más accesible la adopción de pagos electrónicos. Aunque la reducción de las tasas de intercambio implica un sacrificio en los ingresos por operación, Garayzar enfatizó que la estrategia del sector debe enfocarse en el volumen: “Vamos a tener que reducir todos parejo, bancos y no bancos, las tasas de intercambio en débito y crédito, pero mejor enfoquémonos en volumen, en ir a más personas”.
Por su parte, Othón Moreno, director general de Sistemas de Pagos e Infraestructuras de Mercados de Banxico, señaló que el ecosistema financiero está evolucionando hacia la integración de diversas infraestructuras, incluyendo SPEI y soluciones digitales. “El plástico dejó de ser plástico hace tiempo”, afirmó, subrayando que la interoperabilidad será clave para que nuevos procesadores y participantes dinamicen el mercado.
Este impulso regulatorio llega tras un periodo de ajustes significativos para las Sofipos, que desde 2026 adoptaron la norma IFRS 9 para el reconocimiento de pérdidas crediticias y nuevas exigencias de liquidez. Con estas bases prudenciales establecidas, el sector busca ahora consolidar su crecimiento mediante la digitalización de los pagos en los segmentos que mejor conocen.

