CIUDAD DE MÉXICO. — La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo enfatizó que la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) tiene la obligación de responder a la solicitud emitida el pasado 26 de agosto por un juez, referente a la entrega de archivos sobre el caso de Alicia de los Ríos, integrante de la Liga Comunista 23 de Septiembre desaparecida en 1978.
Durante su intervención, la mandataria subrayó los esfuerzos coordinados entre la Secretaría de Gobernación y la Fiscalía General de la República (FGR) para atender a los colectivos de víctimas de la llamada "guerra sucia". Según Sheinbaum, el trabajo con organizaciones como el Comité Eureka se centra en tres ejes fundamentales: el reconocimiento estatal de la desaparición forzada como una práctica ordenada desde las altas esferas del poder, la búsqueda de verdad y justicia, y la localización de los desaparecidos.
La Presidenta detalló que ha sostenido al menos cuatro encuentros con el Comité Eureka, siendo el más reciente el pasado 2 de octubre. Asimismo, destacó la labor de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) al elaborar un informe exhaustivo sobre dicho periodo histórico, en el cual se documentó el uso de la desaparición forzada contra disidentes políticos y guerrilleros.
"Su tratamiento no debería de haber sido nunca la desaparición. Se está trabajando en ello, para poder generar todas las condiciones", afirmó la titular del Ejecutivo. En este contexto, resaltó el nombramiento de Raúl Jiménez como titular de la Fiscalía Especializada de Control Competencial por parte de la fiscal Ernestina Godoy, describiéndolo como un perfil con la sensibilidad social y política necesaria para atender a las víctimas de este periodo.
Por su parte, Arturo Medina, subsecretario de Derechos Humanos, Migración y Población de la Secretaría de Gobernación, confirmó que se mantienen trabajando en las recomendaciones emitidas por la CNDH. Sheinbaum concluyó señalando que mantiene un diálogo constante con las madres de los desaparecidos, priorizando el respeto y la discreción al evitar convertir estos encuentros en eventos públicos.
