LAS VEGAS, EE. UU. — El sistema judicial estadounidense cerró uno de los casos más emblemáticos de la historia del hip-hop al dictar una sentencia de 40 años de prisión contra Duane "Keffe D" Davis, de 63 años, por su responsabilidad en el asesinato de Tupac Shakur. El veredicto llega tras la resolución de un jurado que, el mes pasado, declaró a Davis culpable de un cargo de homicidio con arma mortal.
El crimen ocurrió el 7 de septiembre de 1996, cuando Shakur, quien entonces tenía 25 años y era una de las figuras más influyentes de la música, fue víctima de un tiroteo desde un vehículo en movimiento en Las Vegas. Aunque la defensa de Davis ha anunciado que apelará la decisión, la fiscalía logró demostrar que, si bien el sentenciado no accionó el arma directamente, fue el cabecilla que orquestó el ataque y proporcionó el arma utilizada por su sobrino, Orlando Anderson, para disparar.
La investigación se mantuvo estancada durante casi 30 años, alimentando diversas teorías conspirativas. Sin embargo, el caso dio un giro definitivo cuando las memorias de Davis, tituladas Compton Street Legend (2019), fueron utilizadas como evidencia. En dicho texto, Davis admitió haber estado dentro del Cadillac blanco desde el cual se efectuaron los disparos. Estas declaraciones, sumadas a entrevistas previas, anularon un acuerdo de inmunidad que Davis había pactado con las autoridades en 2008, cuando colaboró en una investigación sobre el asesinato de Christopher Wallace, conocido como Notorious B.I.G.
Según la fiscalía, Davis, quien lideraba la pandilla South Side Compton Crips, planeó el asesinato como represalia tras una pelea en un casino de Las Vegas en la que estuvo involucrado su sobrino. Orlando Anderson, señalado como el autor material, falleció en un tiroteo no relacionado en 1998. Por su parte, la defensa intentó argumentar durante el juicio que las confesiones de Davis eran exageraciones destinadas a obtener beneficios económicos y notoriedad, una postura que fue desestimada por el tribunal.


