El sector asegurador en México atraviesa un periodo de alta presión financiera, donde la combinación de la llamada "inflación de siniestros" y modificaciones en la deducibilidad del IVA ha encarecido significativamente las primas de gastos médicos mayores. Según la consultora WTW, el problema central radica en la asequibilidad de las pólizas, un factor que se ve amenazado por el crecimiento acelerado de los costos médicos. La firma advierte que, ante las iniciativas en la Cámara de Diputados para frenar estos incrementos, cualquier reforma debe atender los factores de costo fundamentales y no solo la regulación orientada al cliente.
El panorama se complica al observar las cifras regionales. Un análisis de la consultora AON posiciona a México con la segunda inflación en gastos médicos más alta de América Latina, alcanzando un 11.2% en 2025, solo por debajo de El Salvador, que registró un 18.3%. Esta cifra supera el promedio de la región, que se situó en 7.7% el año pasado. A este escenario se suma un cambio fiscal vigente desde este año: las aseguradoras ya no pueden deducir el 16% del IVA sobre la atención médica hospitalaria, lo que ha impactado directamente en el costo final para los usuarios.
La Comisión Nacional de Seguros y Fianzas (CNSF) reportó que, al cierre del segundo trimestre de 2026, el número de riesgos asegurados cayó un 5.7%, pasando de 16.2 millones a 15.2 millones en comparación con el año anterior. La disparidad en los costos es evidente al comparar grupos de edad: según simuladores de Metlife, un joven de 20 años puede contratar una póliza por 12,779 pesos anuales, mientras que una persona de 65 años debe pagar 107,961 pesos. Por su parte, el simulador de Axa muestra que un joven de 20 años pagaría 8,206.87 pesos, frente a los 41,567.36 pesos que desembolsaría un adulto de 64 años.

