La Secretaría de Economía, bajo la dirección de Marcelo Ebrard, ha precisado los alcances del decreto publicado el 13 de octubre de 2026 en el Diario Oficial de la Federación (DOF), el cual modifica temporalmente el arancel de la fracción 9803.00.01. Esta medida, que entró en vigor el 14 de octubre de 2026 y tendrá una vigencia de cinco años, busca atraer líneas de producción desde el extranjero, preservar las capacidades industriales y proteger el empleo en México.
El beneficio no es de acceso universal; la dependencia subrayó que tener operaciones comerciales o ventas en el país no es suficiente para calificar. Las empresas interesadas deben contar con una autorización de depósito fiscal para el ensamble y fabricación de vehículos, conforme a la Ley Aduanera, y poseer instalaciones productivas dentro del territorio nacional. Según la Secretaría, el universo de posibles beneficiarios se limita a 11 fabricantes de vehículos ligeros, aunque no se revelaron sus nombres.
Para acceder a la exención, las empresas deberán cumplir con permisos previos y ajustarse a lineamientos que establecerán volúmenes mínimos de producción y límites a la importación de partes. El objetivo es que el ensamble, mediante esquemas SKD (Semi Knocked Down) y CKD (Completely Knocked Down), sirva como una etapa inicial para transitar hacia procesos de fabricación más complejos con mayor contenido nacional.
El control será estricto: el Servicio de Administración Tributaria (SAT) y la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) supervisarán la trazabilidad de los componentes. Las compañías deberán reportar los números de identificación vehicular de las unidades ensambladas para asegurar que las piezas importadas se utilicen correctamente. La Secretaría de Economía recordó que, en 2025, esta fracción arancelaria representó apenas el 0.01% de las importaciones automotrices totales.
Finalmente, la dependencia vinculó esta estrategia con el anuncio realizado por la presidenta Claudia Sheinbaum en mayo pasado, referente a la relocalización de dos líneas de producción de General Motors desde China hacia México. Bajo este esquema, se espera que los proyectos inicien con ensamble y gradualmente integren proveedores locales.

