El Ministerio de Exteriores de Rusia emitió este sábado 3 de octubre de 2026 un comunicado oficial en el que reitera su advertencia a los ciudadanos extranjeros y al personal de las misiones diplomáticas para que no permanezcan en Ucrania ni viajen al país. Moscú subrayó que la responsabilidad de cualquier consecuencia negativa recaerá enteramente sobre quienes decidan ignorar este llamado.
La advertencia surge en un contexto de escalada bélica, tras el bombardeo este mismo sábado del Puente Norte de Kiev, confirmado por el alcalde de la ciudad, Vitali Klitschko. Este ataque se suma al impacto sufrido por otro paso vial clave en el sur de la capital apenas dos días antes. Según el reporte, la infraestructura de la ciudad, incluyendo universidades, escuelas y hospitales, ha sido blanco de las fuerzas rusas.
El Kremlin justificó estas acciones como "ataques masivos de represalia" en respuesta a las ofensivas ucranianas contra infraestructura civil y petrolífera en Rusia, alegando que Ucrania busca interferir en sus procesos electorales. La capital ucraniana ha enfrentado oleadas diarias de drones, incluyendo modelos a reacción de difícil intercepción, mientras el país lidia con una escasez crítica de sistemas de defensa antiaérea.
Como consecuencia de los daños en el Puente Sur, el tráfico ha sido restringido y se han generado graves embotellamientos. Ante el temor de nuevos ataques contra pasos elevados, la alcaldía de Kiev limitó el viernes el tránsito en otros dos puentes estratégicos. Cabe recordar que, aunque Rusia emitió una advertencia similar en mayo pasado, las cancillerías occidentales optaron por mantener a su personal en el país.


