La propuesta de limitar las exportaciones de diésel desde Estados Unidos, impulsada bajo la lógica de retener excedentes para reducir precios internos, enfrenta un fuerte escepticismo técnico. Según S&P Global, las refinerías estadounidenses producen cerca de 5.3 millones de barriles diarios de destilados frente a una demanda doméstica de 3.6 millones, lo que genera un excedente exportable. Sin embargo, Carlos Pascual, vicepresidente senior y director de geopolítica y asuntos internacionales de S&P Global Energy, advierte que una restricción de 1.5 millones de barriles diarios obligaría a las refinerías a reducir sus operaciones en cerca de 1.9 millones de barriles diarios —alrededor del 12%— para evitar la saturación, lo que afectaría también la producción de gasolina.
Para México, el impacto sería crítico. De acuerdo con un análisis de Francisco Barnés de Castro, del Observatorio Ciudadano de la Energía, México consumió un promedio de 442,000 barriles diarios de diésel entre enero y junio. De este volumen, el 38% fue importado, y el 98% de dichas importaciones provino de Estados Unidos. A su vez, México es el principal destino del diésel estadounidense, recibiendo el 96% de sus importaciones de este combustible desde refinerías de ese país en el año terminado en junio.
El contexto internacional, marcado por la guerra entre Rusia y Ucrania y las tensiones en Medio Oriente, ha presionado los precios globales. En Estados Unidos, el precio promedio nacional del diésel alcanzó los 6.37 dólares por galón al 2 de octubre, tras haber tocado un máximo histórico de 6.53 dólares el 22 de septiembre. Ante este escenario, la administración estadounidense ha explorado alternativas para aumentar el suministro doméstico, aunque el secretario de Energía, Chris Wright, ha negado la preparación de un veto general, buscando en su lugar acuerdos voluntarios con las refinerías.
Pascual enfatiza que la seguridad energética moderna no se logra cerrando fronteras, sino mediante la diversificación y la resiliencia. "La evolución y resiliencia es crear portafolios internacionales", señaló, destacando que países como China han optado por diversificar su matriz energética con renovables y carbón para mitigar riesgos de interrupción. En última instancia, la medida propuesta en Estados Unidos plantea un dilema entre la autosuficiencia política y la realidad operativa de un mercado global interconectado.

