MIAMI, Florida. — Un migrante cubano, identificado por medios locales como Enrique René Reyes Martínez, de 38 años, fue rescatado el lunes 12 de octubre tras ser hallado a la deriva en el estrecho de la Florida. El hombre viajaba en una balsa improvisada, construida únicamente con dos trozos grandes de espuma, palos de madera y cuerdas, sin más pertenencias que sus zapatos y una botella de agua.
La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP, por sus siglas en inglés) informó que el hallazgo ocurrió a unos 26 kilómetros de la costa de Key Biscayne, un cayo cercano a Miami, luego de que un navegante avistara al hombre y notificara a la Guardia Costera. Unidades marítimas de Miami y Fort Lauderdale, junto con la Guardia Costera de EE. UU., acudieron al sitio para realizar el rescate.
El Departamento de Bomberos y Rescate del condado de Miami-Dade confirmó que el individuo se encontraba a salvo y no requería atención médica inmediata. Tras el rescate, fue trasladado a un buque guardacostas para continuar con los procedimientos legales correspondientes. Imágenes difundidas por las autoridades mostraron al hombre sentado sobre la estructura precaria, mientras que registros en redes sociales lo captaron posteriormente arropado con una tela blanca y bebiendo agua.
Este incidente ocurre en un contexto de alta vigilancia marítima. Desde la revocación de la política de "pies secos, pies mojados" en 2017, los migrantes cubanos que intentan llegar por mar enfrentan un riesgo elevado de repatriación. La CBP enfatizó que este caso subraya el "peligro extremo" de las travesías marítimas ilegales, las cuales pueden tener desenlaces fatales. Por su parte, el teniente comandante de la Guardia Costera, Jon Girot, ha reiterado anteriormente que los cubanos no deben arriesgar sus vidas en el mar, destacando la presencia constante de autoridades en la región para interceptar embarcaciones precarias.


