La crisis humanitaria en las rutas migratorias globales ha alcanzado cifras alarmantes, con un total de 86 mil muertes registradas desde 2014, según datos presentados por el Proyecto Migrantes Desaparecidos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). De este total, 48 mil decesos corresponden a trayectos marítimos, donde el 66 por ciento de los cuerpos permanecen sin ser localizados.
Andrea García, oficial a cargo del proyecto, explicó durante una sesión virtual que estas cifras representan estimaciones mínimas del número real de víctimas. "La mayoría ha ocurrido en el Mediterráneo y en las vías marítimas hacia Europa, pero también hay otros puntos donde se tienen muchos casos, como en Asia, el golfo de Bengala (donde se han registrado alrededor de 5 mil) y el mar de Andamán", detalló García.
La problemática también afecta gravemente a las Américas. La funcionaria destacó que los riesgos no se limitan al Caribe, sino que incluyen la frontera entre México y Estados Unidos, donde se realizan cruces marítimos peligrosos, como los trayectos hacia el estrecho de Florida y el canal de la Mona, entre Puerto Rico y República Dominicana.
Respecto a la falta de recuperación de los cuerpos, la OIM señaló que factores como la falta de capacidad y voluntad de los Estados influyen en la situación. "Hay rutas marítimas donde se tiene mucha presencia de autoridades o de barcos de rescate civiles, y que son muy concurridas, pero hay otras con muy poco tránsito, y es donde ocurren más los naufragios invisibles", puntualizó García.
Por su parte, Edwin Viales, monitor regional para las Américas de la OIM, reportó que 2025 fue el año con mayor incidencia de embarcaciones a la deriva con restos momificados de migrantes africanos en el Caribe, sumando 56 vidas perdidas. Desde 2014, en la región de las Américas, el proyecto ha contabilizado 2 mil 123 fallecimientos, desglosados en 234 mujeres, 466 hombres, 62 niños y niñas, y mil 361 personas de las cuales no se pudo determinar el sexo.


