BAKÚ, Azerbaiyán. — Un conflicto sobre el uso del velo islámico en las instituciones educativas ha desencadenado protestas sin precedentes en Azerbaiyán, involucrando a estudiantes y menores de edad en un escenario de tensión social poco habitual en el país. La disputa se originó tras la modificación de la ley de educación general el 7 de julio, que reforzó el carácter laico de la enseñanza, y la posterior resolución Nº 309 del 21 de septiembre, que endureció los reglamentos sobre uniformes escolares.
Aunque la normativa no prohíbe explícitamente el hiyab, el reglamento delega en los consejos pedagógicos de cada centro la aplicación de las normas, lo que ha derivado en la exclusión de alumnas que portan el velo. Situaciones similares se han reportado respecto al personal docente, tras una decisión del 6 de octubre que estableció requisitos de vestimenta para los profesores. En redes sociales, casos como el de la maestra Sevil, reportado por su padre Sarraf Cabbarov, evidencian despidos y amonestaciones por negarse a retirar el velo.
El 12 de octubre, el Ministerio del Interior informó sobre la detención de 37 personas bajo acusaciones de alterar el orden público y causar daños materiales, en el marco de las protestas. Asimismo, el activista Ilkin Huseynov fue sentenciado a 30 días de detención administrativa tras intentar organizar apoyo para los estudiantes afectados. Ante la difusión de videos de las protestas, usuarios reportaron interrupciones en el acceso a Instagram y TikTok, sin que las autoridades ofrecieran explicaciones.
El debate sobre la laicidad, protegida por el artículo 18 de la Constitución, ha dividido opiniones. Mientras que figuras como Fazil Mustafa, presidente del Comité de Asociaciones Públicas e Instituciones Religiosas, defienden las medidas como una forma de contrarrestar influencias religiosas extranjeras, otros sectores denuncian una vulneración de los derechos fundamentales de las estudiantes.


