En el marco de la conmemoración del Día Nacional de la isla este sábado 10 de octubre de 2026, el presidente de Taiwán, Lai Ching-te, enfatizó que la estrategia de seguridad de su gobierno tiene como propósito fundamental la disuasión. "Nuestro objetivo al aumentar la inversión en defensa nacional no es provocar, sino disuadir la guerra. Y reforzamos nuestra autodefensa no para abandonar el diálogo, sino para garantizar que este pueda tener lugar en condiciones de paridad y dignidad", declaró el mandatario.
El pasado mes de agosto, el Ejecutivo taiwanés presentó un proyecto de presupuesto de defensa histórico para 2027, el cual asciende a 1,12 billones de dólares taiwaneses, equivalentes a aproximadamente 35.042 millones de dólares estadounidenses. Esta cifra representa el 3,01 % del producto interior bruto de la isla y supone un incremento del 18 % en comparación con el ejercicio anterior. La propuesta se encuentra actualmente a la espera de la aprobación del Parlamento, donde la oposición mantiene una mayoría ajustada.
La respuesta desde Pekín no se hizo esperar. Zhang Han, portavoz de la Oficina de Asuntos de Taiwán del Consejo de Estado chino, acusó a Lai de "buscar la independencia por la fuerza" y de fomentar la confrontación. En declaraciones difundidas por la cadena estatal CCTV, la funcionaria calificó el discurso del presidente taiwanés como una distorsión de la realidad y lo acusó de intentar apoyarse en potencias extranjeras, en una alusión indirecta a Estados Unidos y Japón.
El gobierno chino reiteró su postura oficial bajo la premisa de que "en el mundo solo hay una China" y reafirmó que la isla es una parte inalienable de su territorio, denunciando que el líder taiwanés exagera la "amenaza del continente" para promover una agenda separatista.


