El mercado energético internacional reaccionó este viernes 9 de octubre de 2026 al anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien aseguró que no emprenderá ataques contra Irán antes de las elecciones de medio mandato programadas para el 3 de noviembre. A través de su plataforma Truth Social, el mandatario calificó las conversaciones con Teherán como "productivas" y describió la situación iraní como "muy delicada" en los ámbitos económico y militar, manteniendo al mismo tiempo el bloqueo al petróleo iraní en el estrecho de Ormuz.
Tras estas declaraciones, el crudo Brent, que había cerrado el jueves en 104,28 dólares tras cotizar por encima de los 105 dólares, registró una caída superior al 1 %, situándose en 103 dólares por barril. Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI) retrocedió un 1,13 % para ubicarse en 90,46 dólares, tras haber subido un 3,64 % la jornada anterior. Asimismo, el gas natural TTF mostró una baja del 2,93 %, cotizando a 76,53 euros por megavatio/hora.
La volatilidad en los precios también ha sido impulsada por el huracán Isaías, que amenaza la infraestructura energética en el golfo de México. Según la Administración de Minerales Marinos (MMA), el 62,89 % de la producción diaria de petróleo y el 57,35 % de la producción diaria de gas natural en dicha región han sido suspendidas. Adicionalmente, el alza previa del crudo fue influenciada por el reporte del organismo británico UKMTO sobre el impacto de proyectiles contra un buque frente a las costas de Qatar.
En el plano político, el aumento en los precios de los combustibles ha generado descontento entre los votantes estadounidenses, lo que representa un riesgo electoral para el Partido Republicano de cara a las legislativas. Mientras tanto, en el ámbito diplomático, el presidente ruso Vladimir Putin se reunió con su homólogo iraní, Masud Pezeshkian, en Turkmenistán. Durante el encuentro, Putin prometió "hacer todo" lo posible para ayudar a finalizar la guerra en Oriente Medio, mientras que Pezeshkian reiteró el compromiso de Teherán con el diálogo, aunque acusó a Estados Unidos de intentar imponer sus políticas a otros países.


