CEUTA, España. — En las primeras horas del lunes 5 de octubre de 2026, la Policía Nacional española desplegó un complejo dispositivo para desalojar a cerca de mil migrantes que pernoctaban en la playa del Trampolín, en Ceuta. Los afectados, parte de un grupo de 3 mil 500 personas que vivían en condiciones precarias en asentamientos improvisados con cartón y plástico, fueron trasladados al Centro de Atención Temporal para Extranjeros para recibir asistencia médica y gestionar sus solicitudes de asilo o residencia.
El operativo contó con una movilización significativa de recursos, incluyendo 350 agentes, 30 furgones antidisturbios, dos vehículos blindados, maquinaria táctica y tres lanchas de vigilancia. Según las autoridades, el objetivo principal era proteger la planta desalinizadora de Benítez, infraestructura considerada vital para la ciudad. Pese a la tensión inicial, el desalojo concluyó sin incidentes. Tras la intervención, más de mil migrantes decidieron abandonar el campamento de forma voluntaria, siendo trasladados a Marruecos en autobuses de la empresa municipal de transportes.
La situación migratoria también se mantiene crítica en las islas Canarias, donde entre enero y septiembre fueron rescatadas 7 mil 133 personas. Lanzarote y El Hierro concentran el 80 por ciento de estas llegadas, sumando cerca de 5 mil 600 individuos. Solo en septiembre, se registró el arribo de 2 mil 100 migrantes a las costas canarias, quienes actualmente permanecen en centros de acogida temporal a la espera de una resolución sobre su estatus migratorio.


