La policía antiterrorista del Reino Unido informó este martes 29 de septiembre de 2026 que, tras una exhaustiva investigación, no se encontraron artefactos explosivos improvisados en las inmediaciones de la base aérea de Fairford, instalación utilizada por fuerzas estadounidenses. El operativo, que incluyó la revisión de tres vehículos y diversos inmuebles en Londres, concluyó sin el hallazgo de materiales peligrosos, encontrándose únicamente gasolina en los vehículos inspeccionados. Se espera que el despliegue de seguridad en la zona se reduzca gradualmente hasta finalizar este miércoles.
Los cinco sospechosos, ciudadanos británicos de entre 20 y 30 años, fueron puestos en libertad bajo fianza el lunes 28 de septiembre, aunque permanecen bajo investigación. Laurence Taylor, jefe de la Policía Antiterrorista, defendió la medida: "Entiendo que esta novedad haya sorprendido a muchos, pero quiero reiterar que se trató de una decisión de la investigación, basada en la experiencia y en una cuidadosa valoración de las competencias policiales".
El incidente se originó la madrugada del domingo 27 de septiembre, cuando una residente local alertó a las autoridades tras observar furgonetas bloqueando una carretera cerca de la base y a un grupo de hombres, algunos con el rostro cubierto, que huyeron al notar su presencia. Expertos en explosivos utilizaron un robot para examinar los vehículos, sin resultados positivos.
Respecto a las motivaciones, Taylor señaló que se investiga si los individuos actuaban como "intermediarios o individuos que, sabiéndolo o no, actuaban en nombre de un Estado extranjero". Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó su desacuerdo con la liberación de los sospechosos, declarando: "Yo no lo habría hecho". Previamente, el mandatario estadounidense había afirmado que los sujetos estaban bajo vigilancia de su país "desde hacía mucho tiempo" y que su objetivo era "causar un gran daño a nuestra fortaleza".


