El tipo de cambio cerró la sesión en un rango de entre 17.68 y 18 pesos por dólar, según datos de Monex, con expectativas de que las operaciones overnight se mantengan en un intervalo de 17.85 a 18.05 pesos por dólar. La volatilidad responde principalmente a un deterioro en la percepción de riesgo internacional tras el rechazo del presidente estadounidense, Donald Trump, a una propuesta iraní para finalizar las hostilidades y reabrir el estrecho de Ormuz.
La incertidumbre sobre esta ruta energética clave provocó que los precios del crudo subieran más de 4 dólares por barril durante las primeras operaciones del lunes, manteniendo al Brent por encima de los 100 dólares. Este encarecimiento energético ha elevado las expectativas inflacionarias, reforzando la posibilidad de que la Reserva Federal (Fed) mantenga una política monetaria restrictiva. El mercado descuenta actualmente una probabilidad del 70% de que la Fed realice un segundo incremento consecutivo de su tasa en octubre, mientras que el rendimiento del bono del Tesoro a 30 años alcanzó su mayor nivel desde mayo de 2004.
En el ámbito local, la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) mostró resistencia al cerrar en 64,944.41 puntos, con una baja marginal del 0.07% (47.82 unidades). Los inversionistas también evaluaron la balanza comercial de agosto, que registró un superávit de 605 millones de dólares, cifra inferior a las expectativas del mercado. Según el Inegi, entre enero y agosto, México acumuló un superávit comercial de 9,860 millones de dólares, frente al déficit de 913 millones registrado en el mismo periodo de 2025, con un crecimiento anual de las exportaciones del 40.4% y de las importaciones del 34.2% en agosto.
La Commodity Futures Trading Commission (CFTC) reportó que, entre el 16 y el 22 de septiembre, las apuestas a favor del peso registraron su tercera reducción semanal consecutiva, mientras que las posiciones en contra aumentaron un 14%. El comportamiento del tipo de cambio en los próximos días dependerá de los avances diplomáticos entre Estados Unidos e Irán y de la publicación de indicadores económicos estadounidenses, como las vacantes JOLTS y datos sobre presiones inflacionarias.

