El tipo de cambio cerró la jornada del viernes en 18.16 pesos por dólar en operaciones al mayoreo, lo que representó una recuperación marginal de 13 centavos, equivalente a un 0.13 por ciento, según datos del Banco de México. Pese a este ajuste positivo tras la publicación de cifras laborales en Estados Unidos, la moneda nacional concluyó la semana con una pérdida acumulada de 45 centavos, marcando su peor desempeño semanal desde marzo.
Este retroceso contrasta con el optimismo observado a principios de septiembre, cuando el peso cotizaba por debajo de los 17 pesos, niveles no registrados desde mediados de 2024. El cambio en la tendencia ha sido impulsado principalmente por el incremento en los precios del petróleo derivado de la guerra en Medio Oriente, factor que ha intensificado los temores sobre la inflación global y las posibles alzas en las tasas de interés por parte de la Reserva Federal (Fed).
José Luis Ortega, director de inversiones de BlackRock México, señaló que los datos de inflación en Estados Unidos seguirán siendo determinantes para la trayectoria de la política monetaria. "Dado el entorno actual, consideramos importante enfocarse en los factores macroeconómicos que están impulsando estos movimientos, más que en un nivel específico para el tipo de cambio", afirmó Ortega, quien también subrayó la relevancia de los diferenciales de rendimiento entre los activos locales y estadounidenses tras la decisión del Banco de México de mantener su tasa de referencia.
En el ámbito bursátil, el índice referencial de la Bolsa Mexicana de Valores avanzó 1.1 por ciento para cerrar en 64 mil 531.68 puntos, aunque registró una baja semanal del 0.71 por ciento. El mercado mexicano siguió la tendencia de Nueva York, donde el Dow Jones subió 0.49 por ciento, el Nasdaq 1.19 por ciento y el S&P 500 0.73 por ciento.
El optimismo en Wall Street respondió a un reporte del Departamento de Trabajo de Estados Unidos que mostró una desaceleración en el mercado laboral: en septiembre se generaron apenas 29 mil puestos de trabajo, cifra muy inferior a los 90 mil esperados por el mercado y a los 133 mil registrados en agosto. Asimismo, la tasa de desempleo subió de 4.1 por ciento en agosto a 4.2 por ciento en septiembre, mientras que las revisiones previas recortaron 60 mil empleos de las nóminas de julio y agosto, en un contexto de alta sensibilidad política ante las próximas elecciones legislativas de mitad de mandato.
