El peso mexicano ha mostrado una corrección técnica tras haber superado la marca de los 18 pesos por dólar, un nivel que no se registraba desde finales de marzo. Según análisis de Banco Base, este movimiento responde a una toma de utilidades, aunque la divisa estadounidense mantiene su fortaleza impulsada por los elevados rendimientos de la deuda en Estados Unidos y la expectativa de una política monetaria restrictiva por parte de la Reserva Federal (Fed).
El rendimiento de los bonos del Tesoro a 10 años alcanzó el lunes un 5.27%, su nivel más alto desde 2007, mientras que el bono a 30 años tocó cifras no vistas desde 2004. Esta situación ha disminuido el atractivo del 'carry trade' con el peso, reduciendo el diferencial de tasas entre México y Estados Unidos a cerca de 250 puntos base. Ante este panorama, Banco Base ajustó su estimación del tipo de cambio para el cierre de 2026, pasando de 17.80 a 18.20 pesos por dólar, advirtiendo que podría superar los 18.50 pesos en escenarios de mayor aversión al riesgo.
Por su parte, la gobernadora del Banco de México, Victoria Rodríguez Ceja, afirmó que la reciente depreciación del peso no representa, por el momento, una presión inflacionaria adicional a la ya contemplada en los pronósticos del banco central. Asimismo, subrayó que la política monetaria mexicana no tiene la obligación de reaccionar de manera mecánica ante las decisiones de la Fed.
En el ámbito laboral estadounidense, la Oficina de Estadísticas Laborales reportó que las vacantes de empleo descendieron a 7.079 millones en agosto, por debajo de los 7.230 millones esperados. En tanto, las contrataciones se mantuvieron en 5.2 millones, las renuncias en 3.1 millones y los despidos en 1.6 millones. Este dato de JOLTS sugiere una menor demanda de trabajadores, lo que mantiene a los inversionistas atentos a los próximos reportes de nóminas no agrícolas y al índice de precios PCE.
En cuanto a los mercados bursátiles, el S&P/BMV IPC de México avanzaba un 0.7% para situarse en 65,405 puntos. En Wall Street, el S&P 500 operaba cerca de los 7,683 puntos y el Nasdaq Composite en 26,806 unidades. Finalmente, el sector energético dio un respiro: el WTI cayó un 2.1% a 90.65 dólares por barril y el Brent descendió un 1.9% a 103.32 dólares, luego de que Arabia Saudita recuperara capacidad de exportación mediante el oleoducto Este-Oeste.

