LIMA, Perú. — En Perú, la digitalización de la economía ha transformado radicalmente la forma en que se realizan las transacciones comerciales. Según Adolfo Peniche, director general de Compartamos Banco en Perú, el 80 por ciento de los pagos en el país se realizan actualmente por medios electrónicos, una tendencia que se aceleró tras el brote de la pandemia de covid-19 en 2020, cuando los bancos comenzaron a promover billeteras digitales y códigos QR para evitar el contacto con dinero físico.
La adopción es transversal. En el distrito de Miraflores, una de las zonas de mayor poder adquisitivo en Lima, el uso de efectivo es cada vez menos frecuente, siendo reemplazado por tarjetas y billeteras electrónicas. Esta realidad se replica en el centro histórico, donde incluso vendedores ambulantes y artistas callejeros aceptan pagos digitales. Un ejemplo es el caso de Juan, un vendedor de empanadas y pan dulce, quien confirma: “Acepto todo: billeteras o el QR, efectivo y transferencias. No hay uno más que otro”.
Incluso en áreas con infraestructura vial limitada, como el distrito de San Juan de Miraflores en Pamplona Alta, los códigos QR son omnipresentes en puestos de comida, fruterías y tiendas de abarrotes. Ante la consulta sobre el uso de estos métodos, los comerciantes locales responden con naturalidad: “Sí, normal”.
Actualmente, las billeteras digitales más utilizadas en el país son Yape, Bim y Plin, las cuales permiten realizar pagos sin comisiones. El siguiente paso en esta evolución financiera es el desarrollo de TAPP (Transferencias Automáticas de Pagos Peruanos), una infraestructura impulsada por el banco central para interconectar cuentas y aplicaciones, permitiendo transferencias inmediatas sin depender de una plataforma única.


