El panorama económico nacional muestra señales de debilidad estructural. Tras un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de 0.8 por ciento en 2025, las estimaciones para 2026 se sitúan en un 1.5 por ciento, una cifra que analistas consideran insuficiente para impulsar un desarrollo sostenible. Esta tasa de expansión, junto con la expectativa de hasta 1.8 por ciento para el próximo año, resulta insuficiente para atender a los nuevos integrantes del mercado laboral, que requieren cerca de 1.2 millones de plazas anuales, según datos de la plataforma México, ¿Cómo vamos?.
En cuanto al mercado laboral, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) informó el pasado 9 de octubre que en septiembre se crearon 128 mil 803 puestos de trabajo, acumulando 410 mil 200 plazas en lo que va del año. No obstante, la informalidad sigue siendo un desafío crítico, afectando al 56 por ciento de la población ocupada, lo que equivale a más de 33 millones de trabajadores. Esta situación presiona la recaudación fiscal y los sistemas de pensiones y salud.
El análisis también señala una "paradoja del desempleo bajo", donde la tasa reportada por el Inegi en agosto, de 3 por ciento, podría ocultar condiciones precarias de subsistencia en lugar de una robustez real del mercado. Asimismo, las reformas laborales recientes, aunque válidas en principio, han incrementado los costos de nómina, afectando la capacidad de resistencia de las pequeñas y medianas empresas.
Respecto a la inversión, el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP) indica que, si bien la inversión pública creció 21 por ciento real respecto a 2025, presenta una caída de 6.5 por ciento frente a 2024. Se proyecta que este rubro descienda a 2.6 por ciento del PIB en los próximos años, agravado por factores como la inseguridad pública. Finalmente, la política social enfrenta rendimientos decrecientes; los programas prioritarios, que consumen el 2.5 por ciento del PIB y han recibido más de 4.5 billones de pesos desde 2019, carecen de mecanismos de evaluación permanente, generando tensiones financieras en el presupuesto.
