WASHINGTON, D.C. — El secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth, anunció una reestructuración profunda en la cúpula militar que ha resultado en la salida del 20% de los generales y almirantes del país. Durante un discurso pronunciado este miércoles 1 de septiembre de 2026 en la base militar de Quantico, Hegseth defendió estas medidas, calificándolas como un ejercicio de "rendición de cuentas" y no como una "purga", tal como ha sido señalado por diversos sectores.
El funcionario enfatizó que el objetivo de estos cambios es garantizar que las fuerzas armadas se enfoquen exclusivamente en la capacidad bélica, alejándose de las políticas implementadas por gobiernos anteriores. "Ya no trabajan aquí", declaró Hegseth al referirse a los altos mandos que no se alinearon con su visión de una institución centrada en la disciplina y el combate. En su intervención, utilizó términos directos para describir el perfil de los oficiales removidos, señalando que la nueva estructura busca "solo guerreros, solo tropas aguerridas, listas y comprometidas".
Desde su confirmación en enero de 2025, Hegseth ha sostenido que la burocracia del Pentágono estaba sobredimensionada. Este proceso de cambios ha incluido la destitución, en febrero de 2025, del presidente del Estado Mayor Conjunto, el general Charles 'CQ' Brown. Otros altos mandos apartados incluyen a los jefes del Ejército, la Armada y la Guardia Costera, así como al director de la Agencia de Seguridad Nacional y diversos asesores jurídicos militares.
La administración de Donald Trump ha supervisado estas salidas, que también han afectado al vicejefe del Estado Mayor de la Fuerza Aérea y a un almirante asignado a la OTAN. Mientras Hegseth asegura que el presidente está seleccionando a los líderes de su confianza, legisladores demócratas han manifestado su preocupación ante una posible "politización" de las fuerzas armadas, tradicionalmente neutrales en la política estadounidense.


