La situación financiera de Petróleos Mexicanos (Pemex) se ha convertido en un lastre crítico para la calificación soberana del país, acercándola peligrosamente al grado especulativo, según señaló Alejandro Werner, exdirector del Departamento del Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional (FMI). Werner, quien también fungió como subsecretario de Hacienda entre 2006 y 2010, subrayó que ni la administración de Andrés Manuel López Obrador ni la de la presidenta Claudia Sheinbaum han logrado restaurar la autonomía financiera de la petrolera estatal.
El análisis de Werner destaca que, para estabilizar la deuda como proporción del PIB, México requiere una mejora en su balance primario de al menos dos puntos porcentuales, un objetivo que considera inalcanzable sin una reforma fiscal integral. Mientras el Paquete Económico 2027 propone un déficit fiscal de 3.9% del PIB, el FMI y la organización México Evalúa recomiendan reducirlo a 2.5% para garantizar la sostenibilidad de la deuda a largo plazo.
El economista identificó tres factores que explican la desaceleración económica reciente: el deterioro institucional y del Estado de derecho en los últimos cuatro años, la incertidumbre sobre el acceso al mercado estadounidense y el incremento en los costos laborales unitarios. A pesar de estos retos, Werner reconoció la destreza de México en la gestión comercial, logrando un aumento del 42% en las exportaciones hacia Estados Unidos en los últimos dos años, impulsadas principalmente por el sector de equipos electrónicos y la inteligencia artificial.
No obstante, advirtió que este superávit comercial podría ser un punto de fricción en futuras negociaciones bajo el T-MEC, dado el interés de Estados Unidos por reducir sus déficits bilaterales. Finalmente, Werner concluyó que, aunque México enfrente una pérdida del grado de inversión, el país mantendría capacidad de financiamiento gracias a la solidez de su sistema bancario, el ahorro interno y la ausencia de desequilibrios externos.

