TEL AVIV, Israel. — Los pasajeros de un vuelo de FlyDubai llegaron a salvo al aeropuerto Ben Gurión de Tel Aviv tras frustrar un presunto intento del copiloto de estrellar la aeronave. El incidente, ocurrido durante un trayecto desde Dubái, se desencadenó cuando el copiloto apuñaló al capitán, provocando que el Boeing 737 cayera en picada casi 4 mil 300 metros en menos de un minuto, según datos de Flightradar.
El piloto herido, identificado como Smit Machchhar, un ciudadano indio, logró activar el mecanismo de desbloqueo de la cabina mientras estaba en el suelo, permitiendo que los pasajeros ingresaran y sometieran al atacante. Otros dos aviadores que viajaban como pasajeros tomaron el mando y aterrizaron la aeronave de forma segura en Tabuk, Arabia Saudita. El atacante fue detenido por autoridades sauditas, mientras que el capitán y el primer oficial fueron trasladados a un hospital en Tabuk, donde el piloto herido permanece en condición crítica.
Aunque FlyDubai instó a evitar especulaciones, autoridades israelíes calificaron el hecho como un "intento de atentado terrorista yihadista". Fuentes de seguridad sugirieron que el objetivo pudo ser un ataque similar a los del 11 de septiembre contra un rascacielos en Tel Aviv. El primer ministro Benjamin Netanyahu recibió a los pasajeros en el aeropuerto y elogió a quienes intervinieron, incluyendo a un hombre que, según relató, intentó mover los controles tras ver cómo se hacía en televisión.
Tras el suceso, FlyDubai suspendió sus vuelos hacia y desde Israel. Arabia Saudita rechazó una solicitud de Israel para permitir que aviones militares israelíes repatriaran a los pasajeros, debido a la falta de relaciones diplomáticas entre ambos países. El presidente Donald Trump calificó el suceso como una "historia increíble" y mencionó que un pasajero israelí ayudó en las maniobras de aterrizaje.


