El Vaticano informó este viernes 16 de octubre de 2026 que el papa León XIV se comunicó vía telefónica con el mandatario ruso, Vladimir Putin, para solicitar formalmente un cese al fuego en la ciudad de Oleshki, Ucrania. La localidad se encuentra actualmente en medio de las hostilidades entre las fuerzas de Moscú y Kiev.
Mediante un comunicado oficial, la Santa Sede detalló que el pontífice manifestó su "viva preocupación por la grave situación humanitaria" que atraviesa la ciudad, ubicada en la región de Jersón. El objetivo de la petición es permitir el suministro de ayuda médica y alimentaria, así como garantizar la evacuación voluntaria y segura de la población civil atrapada en el conflicto.
Aunque tanto Ucrania como Rusia han reconocido la crisis humanitaria en Oleshki, ambas naciones se han señalado mutuamente como responsables de obstaculizar el flujo de suministros y las labores de evacuación. La ciudad, bajo control ruso desde el inicio de la invasión en 2022, sufrió daños severos tras la destrucción de la represa de Kajovka en 2023, evento que provocó inundaciones masivas a lo largo del río Dniéper.
La situación en la zona se ha vuelto crítica debido a que la línea del frente se ha mantenido estática desde 2023, consolidando una "zona muerta" de hasta 20 kilómetros de ancho marcada por el uso intensivo de drones. Ante este panorama, organismos internacionales han alzado la voz: a inicios de octubre, el alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, calificó la situación como "desesperada", mientras que la Unión Europea ha descrito el escenario en la urbe como "espantoso".


