El equipo médico que atiende al papa León XIV informó que el pontífice progresa de manera satisfactoria tras la operación a la que fue sometido este martes para extirparle el lóbulo inferior del pulmón derecho. La intervención, que tuvo una duración aproximada de 90 minutos, fue calificada por el Vaticano como exitosa y sin complicaciones.
Tras el procedimiento, los médicos confirmaron el diagnóstico de adenocarcinoma de pulmón, un tipo común de cáncer que se desarrolla en las células productoras de moco. Según el reporte oficial, el Papa ya ha comenzado a caminar, ha retomado una dieta normal y se encuentra realizando fisioterapia respiratoria. Los análisis de sangre y la radiografía realizados a primera hora del miércoles ratificaron que su recuperación avanza según lo previsto.
El Vaticano detalló que la extirpación del lóbulo inferior fue necesaria para asegurar que el procedimiento fuera radical. El pontífice, quien pasó una noche tranquila tras la cirugía, permanecerá hospitalizado en el centro médico Gemelli de Roma por un periodo estimado de una semana.
El origen de esta intervención se remonta a las oraciones dominicales de la semana pasada, cuando León XIV anunció ante los fieles en la Plaza de San Pedro que le habían detectado un nódulo pulmonar en fase temprana. Aunque inicialmente se consideró una medida preventiva, los exámenes posteriores confirmaron la naturaleza cancerígena del tejido. Fuentes del Vaticano indicaron que se han realizado pruebas adicionales para descartar una posible extensión de la enfermedad, destacando que el Papa no presentaba síntomas previos de infección o malestar general.


