METZ, Francia. — El papa León XIV visitó la ciudad de Metz, un enclave histórico marcado por las batallas de la Segunda Guerra Mundial y vinculado a la figura de Robert Schuman, para participar en un encuentro religioso y un congreso sobre el futuro de Europa. Durante su intervención, ante la presencia de autoridades como el presidente francés Emmanuel Macron, el pontífice instó a las naciones a priorizar el multilateralismo sobre la confrontación.
El líder religioso denunció que las relaciones humanas y estatales actuales se han vuelto "cada vez más bárbaras", señalando que el engaño y la mentira han desplazado al valor de la palabra dada. En este contexto, defendió que el derecho internacional es el "mejor antídoto contra la voluntad de dominación" y recordó que Europa ha demostrado durante los últimos ochenta años que es posible gestionar intereses divergentes mediante el encuentro en lugar del enfrentamiento.
Al abordar el conflicto bélico que afecta al continente, el papa León XIV calificó la guerra como una "nueva inútil masacre" y exhortó a los gobernantes a mostrar "audacia en la negociación". El pontífice fue enfático al advertir sobre "la ilusión del rearme", cuestionando si los esfuerzos actuales de los países europeos están realmente orientados a promover la paz o simplemente a prepararse para futuros conflictos bajo la justificación del peligro externo.
El evento contó con la asistencia de figuras como el príncipe Alberto II de Mónaco, el gran duque Guillermo de Luxemburgo, el primer ministro francés Sébastian Lecornu, el primer ministro luxemburgués Luc Frieden, el copríncipe de Andorra y obispo de Urgell, Josep-Lluís Serrano Pentinat, la ministra-presidenta del estado alemán del Sarre, Anke Rehlinger, y el expresidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker.


