Un sismo de magnitud 7,7 sacudió una amplia zona de Panamá durante la tarde de este viernes, generando una situación de emergencia en el país. Según datos del Servicio Geológico de EE. UU. (USGS), el movimiento telúrico se registró a las 12:56 p.m., con un epicentro localizado aproximadamente a 12 kilómetros de Pitaloza Arriba, en la costa pacífica panameña.
Las afectaciones se concentran principalmente en las localidades de Penonomé y Soná, situadas a unos 156 kilómetros al sur de la capital, donde se han documentado edificios colapsados y daños estructurales severos. Entre los inmuebles afectados se encuentra una de las torres de la catedral de Penonomé y un hotel que sufrió un derrumbe casi total. A pesar de la magnitud del evento, hasta el momento las autoridades no han reportado víctimas mortales.
Ricardo Brown, un residente de 74 años en la provincia de Herrera, relató a la agencia Reuters los momentos de angustia vividos en su barrio de Las Minas: "Tenemos miedo. Aquí solo vivimos dos personas mayores. La casa se ha agrietado y tememos que se nos venga encima".
El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, realizó un recorrido por las zonas afectadas y calificó la situación como un "desastre grande". A través de un mensaje difundido en la red social X, el mandatario hizo un llamado a la población: "Lo más importante aquí es preservar la calma".
El gobierno panameño se encuentra actualmente realizando un balance detallado de los daños a nivel nacional, mientras se han registrado decenas de réplicas tras el sismo principal que obligaron a miles de personas a evacuar sus centros de trabajo.


