La Comisión Nacional de Competencia (CNA) ha dado su visto bueno a la adquisición de Telefónica México por parte de OXIO, tras concluir que la operación presenta riesgos mínimos para la libre concurrencia y la competencia económica en el país. Con esta resolución, emitida el 24 de septiembre por el Pleno de la CNA con cuatro votos a favor, las empresas cuentan con un periodo de seis meses para finalizar la transacción, con la posibilidad de solicitar una prórroga única por un tiempo similar.
El acuerdo, notificado formalmente al organismo el 28 de mayo tras su anuncio público en abril, implica que OXIO tomará el control de la totalidad del capital social de Pegaso PCS y Celular de Telefonía. La compra incluye activos estratégicos como las plataformas BSS y HSS, los Centros de Atención a Clientes y la integración de una plantilla laboral de más de 1,500 colaboradores.
Una vez formalizado el cierre, las partes deberán acreditar ante la CNA los actos realizados y entregar la información necesaria para determinar el valor final de la operación, el cual, según Telefónica, estará sujeto a ajustes. Las empresas dispondrán de 30 días hábiles tras el cierre para cumplir con este requisito; de lo contrario, la CNA advirtió que podría imponer multas individuales de hasta 8,000 veces la Unidad de Medida de Actualización (UMA) por cada día de retraso.
Para Nicolás Girard, presidente de OXIO, esta adquisición es el punto de partida para una transformación tecnológica profunda. La firma estadounidense planea migrar la infraestructura heredada hacia una plataforma basada en la nube, además de integrar inteligencia artificial, alianzas satelitales y monetización de datos. Asimismo, se mantendrá vigente hasta 2030 el acuerdo mayorista que Movistar sostiene con AT&T.
Esta operación marca el fin de una trayectoria de más de dos décadas de Telefónica en el mercado mexicano, caracterizado por una alta concentración. Tras años de buscar estabilidad financiera y una operación más ligera, la salida de la compañía española subraya los retos estructurales de un sector donde América Móvil mantiene la preponderancia en usuarios, ingresos e infraestructura.

