GINEBRA, Suiza. — La crisis multidimensional que atraviesa Haití ha alcanzado niveles críticos de violencia, con grupos armados que mantienen el control sobre vastas regiones del país. Según informó el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, durante una sesión en Ginebra, el saldo de víctimas por la actividad de las pandillas y las operaciones de seguridad asociadas asciende a al menos 5,700 personas muertas o heridas en el periodo comprendido entre el 1 de enero y el 11 de septiembre.
Además de las víctimas mortales y heridos, Türk detalló que se han registrado más de 230 secuestros y más de 1,000 casos de mujeres y niñas víctimas de violación. El funcionario advirtió que estas cifras son conservadoras y que los números reales "sean probablemente más elevadas". A pesar de los esfuerzos por contener a las bandas en Puerto Príncipe, el Alto Comisionado señaló que "las pandillas continúan adaptándose y expandiéndose, reapareciendo en nuevas zonas y rearmándose constantemente".
Respecto a la Fuerza de Supresión de Pandillas autorizada por el Consejo de Seguridad de la ONU, Türk calificó el despliegue como insuficiente. Aunque el objetivo era contar con 5,500 efectivos, el embajador estadounidense ante la ONU, Mike Waltz, precisó que actualmente solo operan 1,500 integrantes. Ante este panorama, Türk urgió a un "despliegue acelerado" de los recursos faltantes.
El informe también expuso preocupaciones sobre el actuar de las fuerzas de seguridad locales y grupos de autodefensa. Según los datos presentados, más de la mitad de las víctimas registradas este año ocurrieron durante operaciones de seguridad, donde cientos de personas fueron alcanzadas por balas perdidas y drones explosivos. Asimismo, se reportó que los grupos de autodefensa han causado la muerte o lesiones a unas 280 personas en lo que va del año. Aunque las ejecuciones sumarias por parte de unidades policiales especializadas se redujeron casi a la mitad en comparación con 2025, la práctica persiste contra individuos presuntamente vinculados a las pandillas.
Este escenario de inseguridad se desarrolla mientras el país se prepara para un proceso electoral histórico, con la convocatoria a elecciones y un referéndum constitucional programados para el próximo 13 de diciembre, los primeros comicios en una década.


