Para transitar de la etapa de prototipos a la fabricación a gran escala, el proyecto Olinia requiere la constitución de una empresa con un capital inicial de 950 millones de pesos. Bajo este esquema, el Gobierno Federal aportará entre 205 y 390 millones de pesos, mientras que el sector privado deberá completar la cifra con una inversión de entre 560 y 745 millones de pesos.
El objetivo central es escalar la producción de 10,000 a 50,000 vehículos anuales, integrando aliados estratégicos que aporten experiencia en manufactura, distribución, financiamiento y servicio posventa. Aunque se permite la participación de capital extranjero, la estructura societaria mantendrá la mayoría en manos mexicanas, limitando la inversión foránea a un máximo del 33% del capital, mismo porcentaje que el Gobierno se compromete a mantener como mínimo.
Las empresas, fondos de inversión o consorcios interesados deben registrarse en el portal olinia.secihti.mx antes del 3 de noviembre de 2026, a las 18:00 horas (tiempo del centro de México). Se exige una inversión mínima de 200 millones de pesos por participante, además de acreditar la procedencia lícita de los recursos y la capacidad financiera necesaria.
La familia de vehículos Olinia, diseñada para traslados urbanos, contempla tres modelos con precios estimados entre 120,000 y 150,000 pesos:
- Olinia 1 (Pasajeros): Capacidad para dos personas, con lanzamiento previsto para el verano de 2027.
- Olinia Carga: Capacidad de carga de hasta 650 kilogramos y autonomía superior a 120 kilómetros, programado para finales de 2027.
- Olinia Van: Versión con carrocería cerrada para mercancías protegidas, también prevista para finales de 2027.
El proyecto destaca que el costo de operación de estos vehículos sería cuatro veces menor que un vehículo ligero de carga a gasolina y un tercio respecto a un motocarro. Para facilitar la adopción, se planean esquemas de financiamiento a través de Nacional Financiera (Nafin) con pagos diferidos a dos años, cuyas condiciones finales aún están por definirse.

